Su gran objetivo era dominar los malabares en cascada con tres pañuelos. Sin embargo, además de los malabares con pañuelos, los alumnos también pudieron descubrir muchas otras habilidades de movimiento: girar platos, hacer malabares con aros y poi, mantener el equilibrio sobre la rola bola, construir pirámides humanas o incluso diseñar sus propios recorridos para patines. Cada niño encontró su propia fuerza personal.

El gran momento llegó durante la celebración de Adviento: los jóvenes artistas presentaron con orgullo lo que habían aprendido a todo el alumnado. El entusiasmo fue grande y los aplausos confirmaron los meses de duro trabajo.

Como broche de oro, los niños de AG exhibieron sus habilidades en la zona peatonal. Los habitantes de Gronau quedaron fascinados y les mostraron su aprecio de muchas maneras. Gracias a su apoyo, el final del grupo de trabajo se celebró con un helado extra grande, una merecida recompensa para los talentosos niños.

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