
Al final de la serie de lecciones, en las que se aprendieron muchas palabras nuevas en alemán relacionadas con la cocina, los ingredientes de panadería y los procesos de trabajo, llegó el momento de la aplicación práctica: medir, pesar, calcular y, por último, hornear con diligencia.

Los niños prepararon primero la masa de quark con gran entusiasmo. Mezclaron, amasaron y, por supuesto, se rieron juntos. A continuación, las niñas y los niños moldearon sus propias cestitas de Pascua y las decoraron con cariño y de forma individual.
Al final, por supuesto, también hubo una degustación. Además, cada niño recibió una pequeña sorpresa de Pascua de sus profesores, que hizo que se les iluminaran los ojos.
Haga clic para ampliar las fotos.
